En cualquier sector industrial, el polielectrolito es un producto conocido: un reactivo que se utiliza principalmente para la separación sólido-líquido. En el tratamiento de agua y de aguas residuales tiene un papel protagonista. En este artículo damos un paso más y hablamos de los equipos automáticos de polielectrolito y de sus aplicaciones en distintas industrias.
¿Cómo funciona un equipo automático de preparación y dosificación de polielectrolito?
Normalmente, el equipo consiste en un depósito rectangular con tres compartimentos. El primero es el de dilución: incluye la tolva de carga, el dosificador de microtornillo con variador de velocidad, un agitador rápido para la mezcla del polielectrolito y el sistema de entrada de agua de dilución con su electroválvula, caudalímetro y alivio de presión.
El segundo compartimento es el de maduración, con agitador lento, aspiración inferior y sistema de vaciado, donde la solución madura. Por último, el tercer compartimento, de trasvase, incluye otro agitador lento, el sistema de aspiración y envío de la solución y el almacenamiento de la solución madurada. Cada agitador lleva dos hélices de cuatro palas inclinadas montadas en su eje.
¿Qué ventajas tienen los equipos automáticos de polielectrolito?
Un equipo automático hace que el proceso sea preciso y eficaz, dosificando la cantidad óptima de polielectrolito para reducir el consumo de reactivos y el impacto ambiental. Otras ventajas:
- Sin operación manual: nadie tiene que manipular ni dosificar el producto a mano, lo que reduce el riesgo de error humano y garantiza una aplicación constante y precisa.
- Estandarización: dosificación precisa y repetible, con una concentración constante de polielectrolito y un rendimiento óptimo en el tratamiento de agua y aguas residuales.
- Mezcla eficiente: hidratación y homogeneización completas de la solución, lo que mejora la floculación y la separación.
- Proceso optimizado: permite supervisar y controlar la dosificación en tiempo real y ajustarla a las características del agua y a los objetivos de tratamiento.
¿Qué aplicaciones industriales tienen?
Los equipos de preparación de polielectrolito automáticos se utilizan ampliamente en la industria para preparar soluciones de polielectrolito, esenciales en muchos procesos, reduciendo el consumo de reactivos y aumentando la eficiencia. Algunos ejemplos:
Industria cementera
En la fabricación de cemento por vía húmeda, los polielectrolitos aumentan la capacidad de los espesadores al mejorar la sedimentación y el espesamiento de la pasta.
Industria química
Al ser polímeros hidrosolubles con grupos ionizables, son adecuados para numerosos procesos químicos, como la separación química, el tratamiento de agua y la recuperación de petróleo.
Alimentación y bebidas
Se utilizan para clarificar zumos y separar sólidos de líquidos, ya que favorecen la floculación y la coagulación.
Refino de metales
Mejoran la calidad del depósito metálico en el refino electrolítico o la electroobtención de cobre y zinc, favoreciendo la pureza y la forma de las partículas depositadas.
Minería y procesamiento de minerales
Son esenciales para una separación sólido-líquido eficiente, lo que mejora la productividad y la sostenibilidad de las explotaciones mineras, y favorecen la floculación, la separación por gravedad y la flotación.
Industria papelera
Las papeleras utilizan polielectrolitos como agentes de retención de fibras, cargas y finos, lo que mejora la eficiencia del proceso.
En resumen
El polielectrolito es fundamental para muchas industrias, y su preparación automática multiplica sus ventajas. Si tiene cualquier consulta sobre equipos automáticos de polielectrolito, escríbanos a info@keiken.es.


