El carbón activado es un potente adsorbente que se utiliza con frecuencia en la depuración del agua para eliminar impurezas y sustancias no deseadas.
Aunque el carbón activado tiene numerosos usos en el tratamiento del agua, es una herramienta fundamental en los sistemas municipales e industriales para tratar agua potable, agua de abastecimiento y aguas residuales destinadas a procesos.
El carbón activado
Gracias a su estructura porosa, su gran superficie específica y sus fuerzas de atracción, el carbón activado puede retener en su superficie una gran variedad de sustancias.
Existen muchos tipos de carbón activado. Se fabrica calentando una materia prima carbonosa, normalmente madera, carbón mineral o cáscara de coco, en un horno rotativo para «activar» el carbón y crear su estructura superficial altamente porosa.
Cada tipo tiene propiedades propias que lo hacen idóneo para determinados usos, por lo que existen numerosos productos basados en carbón activado.
Según la aplicación, se utiliza en forma extruida, en polvo o granular, solo o combinado con otros procesos, como la desinfección UV.
El carbón activado granular (CAG) de origen bituminoso es el tipo más utilizado en los sistemas de tratamiento de agua.
Aplicaciones en las instalaciones de tratamiento de agua
Aunque no sea evidente, el carbón activado interviene a menudo en el agua limpia que utilizamos para bañarnos, nadar, beber o para otros usos.
Plantas de tratamiento de agua potable
En las potabilizadoras, el carbón activado garantiza que el agua no solo tenga buen sabor y olor, sino que también sea segura. Su función se centra en:
Eliminación de contaminantes. Retira sustancias peligrosas, como disruptores endocrinos, pesticidas y fármacos, para que el agua sea apta para el consumo.
Control de sabor y olor. El carbón activado también reduce las sustancias que producen sabores y olores desagradables.
Subproductos de la desinfección. En los últimos años, las potabilizadoras también utilizan carbón activado para reducir los subproductos de la desinfección (SPD), que se forman cuando la materia orgánica natural (MON) del agua reacciona con los desinfectantes. El carbón activado elimina con éxito esa materia orgánica precursora.
Depuradoras de aguas residuales
Tanto las depuradoras municipales como las industriales utilizan carbón activado. Antes de verterse a los ríos o reutilizarse, los efluentes municipales o industriales pueden contener sustancias que deben eliminarse.
En estos casos, el carbón activado ayuda a proteger los ríos frente a contaminantes como pesticidas, gasolina y otros disolventes, reteniéndolos para que el agua pueda destinarse a su uso previsto o verterse.
Agua de proceso
Además de las plantas de tratamiento especializadas, muchas instalaciones industriales tratan in situ el agua de red para utilizarla en sus procesos. El agua de proceso para fabricar bebidas, fármacos y productos similares suele tener que cumplir especificaciones muy estrictas para evitar daños en los equipos o productos defectuosos.
El carbón activado se utiliza con frecuencia para garantizar que la calidad del agua de proceso cumple esos requisitos, solo o combinado con otras técnicas, como la desinfección UV o la filtración de partículas.
Otros usos
Aunque el carbón activado tiene un papel importante en las grandes plantas, también se utiliza en aplicaciones pequeñas y de punto de uso:
Acuarios y estanques. El carbón activado mantiene los ecosistemas acuáticos libres de sustancias tóxicas.
Filtros domésticos. Muchos filtros de agua domésticos, como los que se acoplan al grifo o los de los frigoríficos, también utilizan carbón activado.
Ventajas de los filtros de carbón activado
En el tratamiento de agua potable y de proceso, los filtros de carbón activado ofrecen varias ventajas:
1. Retienen muchas sustancias
Eliminan con facilidad numerosas sustancias, tanto orgánicas como algunas inorgánicas.
2. Ocupan poco espacio
Requieren un espacio reducido o moderado, por lo que pueden instalarse en instalaciones compactas o con poco espacio.
3. Fácil integración
Se incorporan de forma rápida y sencilla a las instalaciones existentes.
4. Rentables
En instalaciones grandes puede utilizarse carbón activado regenerable, que libera las sustancias retenidas y puede volver a utilizarse. Esto reduce el coste de adquirir y cargar carbón nuevo periódicamente.
Conclusión
El agua es el recurso más valioso del planeta, y gestionarla bien será cada vez más importante a medida que crezca la población. El carbón activado es una opción eficaz para garantizar un agua potable segura, proteger los cauces frente a vertidos peligrosos y contribuir a fabricar productos de calidad.
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