A todos nos gusta el sabor del agua limpia y fresca, pero no todo el mundo tiene acceso a ella, y consumir agua de mala calidad puede provocar problemas de salud.
El carbón activado para el tratamiento del agua es un método de filtración eficaz y muy extendido, tanto en viviendas como en numerosas industrias. A continuación explicamos por qué un filtro de carbón activado es una buena opción para purificar el agua.
¿Qué es un filtro de carbón activado?
Es un filtro cuyo medio filtrante principal es el carbón. En uso doméstico suele instalarse en el grifo, bajo el fregadero o en el depósito de agua del frigorífico. Cuando el agua atraviesa el filtro, el carbón activado retiene contaminantes e impurezas.
El carbón activado se presenta en varias formas:
- carbón activado granular (GAC)
- carbón activado en esferas (BAC)
- carbón impregnado
- carbón activado polimérico
- carbón tejido
- carbón activado extruido (EAC)
- carbón activado en polvo (PAC).
Lo que distingue al carbón activado de otros carbones es que se ha «activado», normalmente con vapor. La activación aumenta su superficie específica y crea millones de poros diminutos, lo que le permite retener muchos más contaminantes que otros tipos de carbón.
¿Cómo funciona un filtro de carbón activado?
Su gran superficie facilita la adsorción de los contaminantes: cuando el agua atraviesa el carbón, estos quedan retenidos en los millones de poros de su superficie.
La eficacia del carbón activado depende de varios factores, como la temperatura del agua, el tipo de impurezas y contaminantes y el pH.
Cómo purifica el agua un filtro de carbón activado
Retira solo las sustancias no deseadas
Mucha gente piensa que el agua limpia solo debe contener hidrógeno y oxígeno, pero no todos los minerales del agua son perjudiciales. Los filtros de carbón activado eliminan las impurezas que pueden afectar a la salud y dejan pasar los minerales.
Por eso el carbón activado es una solución fiable para tratar agua de calidad deficiente.
Reduce los riesgos para la salud
La superficie porosa del carbón retiene contaminantes y elimina productos químicos agresivos. También puede reducir determinados metales y compuestos presentes en el agua, lo que la hace más segura.
Depura sin añadir productos químicos
Los filtros de carbón activado funcionan por adsorción y no necesitan reactivos para retirar contaminantes e impurezas. Además, eliminan productos químicos del propio tratamiento, como el cloro.
Así, si se utiliza agua de pozo clorada previamente, un filtro de carbón activado puede retirar el cloro residual tras el tratamiento.
Refuerza otros procesos de purificación
El carbón activado mejora muchos procesos de tratamiento de agua industrial. Algunas industrias, como la farmacéutica, generan efluentes con contaminantes y productos químicos nocivos que deben tratarse antes de poder reutilizarse o verterse.
El carbón activado elimina moléculas orgánicas y es un buen complemento de otros procesos: protege los sistemas de ósmosis inversa y acompaña a los descalcificadores en instalaciones residenciales.
En resumen
El carbón activado es uno de los métodos más eficaces para retirar impurezas del agua. Elimina buena parte de los contaminantes y permite obtener agua apta para cocinar, para beber y para diversos usos industriales. Para obtener buenos resultados es importante utilizar un carbón de calidad.
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