Normalmente no pensamos en el agua. Sale del grifo, clara y corriente, hasta que deja de serlo.
Quizá los vasos salen con marcas blancas después de lavarlos, o el hervidor tiene una costra que no hay forma de quitar. Puede que el agua tenga un regusto metálico y dudes antes de beber. Son detalles, pero importan: el agua está en todo, desde los platos que lavamos y la comida que cocinamos hasta el café que tomamos o la piel y el pelo que cuidamos.
A menudo, estos problemas indican que el agua es dura o contiene trazas de metales. Es algo habitual, pero afecta al día a día más de lo que pensamos.
Lo sorprendente es que la solución puede ser muy sencilla: una roca.
La piedra pómez: ligera, porosa y volcánica. Además de sus usos cosméticos, puede ablandar el agua de forma natural y retener impurezas, sin productos químicos, sin máquinas y sin electricidad.
¿Cómo puede ayudar una roca?
La piedra pómez tiene diminutos poros en toda su superficie, formados hace mucho tiempo al enfriarse la lava. Cuando el agua la atraviesa, esos poros retienen minerales, metales y otras sustancias que no deberían estar en el agua. Lo que sale es un agua más blanda y más limpia.
Es sencilla y apenas requiere atención.
Por qué es tan eficaz:
- No añade nada artificial al agua.
- Sus poros retienen minerales y metales no deseados.
- Basta con enjuagarla y dejarla secar para volver a usarla.
- Limpia el agua sin dañar el medio ambiente.
- Es fácil de encontrar y económica.
Se nota en el día a día
El agua dura se manifiesta de formas sutiles: el jabón no hace espuma, los vasos quedan opacos, el pelo y la piel se resecan y los electrodomésticos duran menos. No es peligrosa, pero resulta molesta. La piedra pómez ablanda el agua de forma natural al eliminar parte de los minerales que la endurecen. La diferencia se nota: la vajilla brilla, el pelo queda más suave y los electrodomésticos funcionan mejor, sin productos químicos ni sales.
Los metales pesados son menos evidentes. El plomo, el arsénico o el cadmio son invisibles, no deseados y perjudiciales para la salud. La piedra pómez también puede retenerlos en sus poros, de modo que el agua resulta más segura. Incluso en su forma natural funciona, y puede modificarse para mejorar aún más su rendimiento.
En resumen
Lo mejor de la piedra pómez es su sencillez: sin máquinas complejas ni productos químicos, ayuda a que el agua sea lo que debe ser: limpia, blanda y segura.
En Keiken Engineering trabajamos con medios filtrantes de piedra pómez y otros materiales naturales para crear sistemas que ayudan a familias y comunidades a disponer de agua de calidad cada día.
Contacte con nosotros para conocer más soluciones de tratamiento de agua.
Preguntas frecuentes
¿Cómo mejora el agua la piedra pómez?
La piedra pómez es una roca volcánica natural con numerosos poros diminutos. Al pasar el agua, retiene partículas e impurezas, y el agua sale más blanda y limpia.
¿Requiere mantenimiento?
Muy poco. Cuando se vea sucia, basta con enjuagarla y dejarla secar. Dura mucho tiempo.
¿Es segura para el agua de consumo?
Sí. La piedra pómez es natural, sin productos químicos ni aditivos, y ayuda a que el agua tenga un sabor más fresco.


