Madrid reúne condiciones favorables para la energía solar: buena radiación durante la mayor parte del año y un número elevado de horas de sol. Eso no significa que cualquier instalación tenga buen retorno; significa que el recurso está ahí y que el resultado depende del resto de factores.
Qué determina el resultado
La cubierta
Superficie útil, orientación, inclinación y sombras. En vivienda unifamiliar suele haber margen; en edificio urbano, la superficie disponible por vivienda es menor y hay que valorar el reparto y las sombras de las edificaciones contiguas.
Antes de dimensionar conviene revisar el estado y la capacidad portante de la cubierta. Si necesita reforma, es preferible hacerla antes que desmontar la instalación después.
La curva de consumo
Es el dato que fija el dimensionado. Una instalación fotovoltaica produce durante el día; el ahorro depende de qué proporción de esa producción se consume en el momento en que se genera.
En una vivienda con ocupación diurna, o en un negocio con actividad de mañana y tarde, ese aprovechamiento es alto. En una vivienda vacía durante la jornada laboral, la parte aprovechada directamente es menor, y ahí es donde entra la valoración del almacenamiento o del autoconsumo compartido.
La instalación eléctrica
Potencia contratada, estado del cuadro y punto de conexión determinan qué se puede instalar y con qué obra asociada.
El autoconsumo compartido
En entorno urbano, donde la superficie de cubierta por vivienda es limitada, el autoconsumo colectivo permite que varios consumidores compartan una misma instalación situada en el edificio o en su proximidad, repartiendo la generación mediante coeficientes acordados.
Es una vía que resuelve buena parte de la limitación de espacio de los edificios en altura.
Ayudas y trámites
Existen líneas de ayuda y bonificaciones fiscales para instalaciones de autoconsumo, tanto de ámbito estatal como autonómico y municipal. Sus importes, requisitos y plazos cambian con cierta frecuencia, así que conviene comprobar las vigentes en el momento de plantear la instalación.
La tramitación incluye la legalización de la instalación y el alta del autoconsumo ante la distribuidora, además de las licencias municipales que correspondan. Es un proceso que normalmente gestiona el instalador.
Qué se puede esperar
- Reducción de la factura, proporcional a la energía autoconsumida. Los excedentes vertidos a la red se compensan, pero a un valor inferior al de la energía consumida: por eso el dimensionado busca el autoconsumo, no la máxima producción.
- Estabilidad de coste. La parte cubierta por la instalación deja de depender de la evolución de la tarifa.
- Vida útil larga. Los módulos mantienen una producción alta durante décadas, con una degradación anual reducida. El inversor tiene una vida menor y hay que contar con su sustitución.
El mantenimiento
Una instalación fotovoltaica necesita poco mantenimiento, pero no ninguno: limpieza periódica de los módulos, revisión de conexiones y protecciones y, sobre todo, seguimiento de la producción. Sin seguimiento, una pérdida de rendimiento puede pasar meses inadvertida.
En resumen
La decisión se toma con tres datos: la curva de consumo real, el estado y las condiciones de la cubierta, y las ayudas vigentes. Con esos tres, el cálculo del retorno es fiable; sin ellos, es una estimación.
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