Una industria que consume volúmenes importantes de agua y está situada en la costa tiene, en teoría, una fuente prácticamente ilimitada al lado. La pregunta es en qué condiciones compensa utilizarla.
No es una decisión ambiental ni de imagen: se decide comparando el coste del metro cúbico desalado con el de las alternativas disponibles en ese emplazamiento, y valorando lo que aporta en garantía de suministro.
Lo que aporta
Independencia de la hidrología. Es la ventaja principal. Un pozo puede reducir su caudal o salinizarse, una concesión puede recortarse en periodo de sequía, y el suministro de red puede quedar sujeto a restricciones. El agua de mar no se agota ni depende del año hidrológico.
Para procesos donde una interrupción del suministro detiene la producción, esa garantía tiene un valor que se puede cuantificar: el coste de las horas de parada evitadas.
Calidad constante y conocida. El agua producida por ósmosis inversa tiene una composición estable, con independencia de las variaciones de la captación. En procesos con requisitos de calidad exigentes, eso elimina la necesidad de ajustar el tratamiento posterior ante cambios del agua de entrada.
Coste previsible. El coste del metro cúbico desalado se conoce con antelación y depende sobre todo del precio de la energía. No está sujeto a revisiones de tarifa ni a la disponibilidad del recurso.
Liberación de recurso. En zonas con presión sobre los acuíferos o con concesiones ajustadas, sustituir consumo de agua dulce por agua desalada puede facilitar la tramitación de una ampliación que de otro modo no encontraría recurso disponible.
Lo que hay que poner en el otro lado
El consumo energético. Es el factor determinante del coste de explotación. La ósmosis inversa con sistemas de recuperación de energía ha reducido mucho ese consumo respecto a las tecnologías térmicas, pero sigue siendo la partida dominante, y por tanto el coste del agua desalada está directamente ligado al precio de la electricidad.
La inversión. Captación, pretratamiento, bastidores, recuperación de energía, postratamiento y vertido del rechazo. Se amortiza sobre el volumen producido, así que el coste unitario depende de forma directa de las horas de funcionamiento: una planta que trabaja de forma continua tiene un coste por metro cúbico muy inferior al de una que funciona de manera intermitente.
El pretratamiento. Conviene deshacer una idea equivocada que aparece con frecuencia: el agua de mar sí contiene materia orgánica y sólidos en suspensión, y su carga varía con la estación, los temporales y los episodios de proliferación de algas. El pretratamiento no es una etapa menor; es donde se originan la mayoría de los problemas de explotación de una planta de ósmosis inversa.
La gestión del rechazo. En un emplazamiento costero se resuelve con un vertido dimensionado y con difusores que aseguren la dilución, con el estudio y la autorización correspondientes. Es una condición del proyecto, no un detalle posterior.
Antes de la desalación: las alternativas
Antes de plantear una desaladora conviene haber agotado dos vías que suelen tener mejor relación coste-resultado:
Reducir el consumo. Un balance de agua del proceso identifica con frecuencia consumos evitables: refrigeraciones en circuito abierto que podrían cerrarse, lavados con caudal fijo, fugas no detectadas.
Reutilizar. Tratar el efluente propio para devolverlo al proceso es, en muchos casos, más económico por metro cúbico que desalar agua de mar, porque el agua de partida tiene menor salinidad y por tanto el consumo energético es menor. La comparación se hace con los caudales y las calidades reales de cada opción.
Con frecuencia la solución razonable combina las tres: reducir lo evitable, reutilizar lo que admite tratamiento, y desalar el aporte que sigue haciendo falta.
Los datos con los que se decide
Caudal necesario y su distribución a lo largo del año; calidad exigida por el proceso; alternativas de suministro disponibles con su coste y su garantía; características de la captación posible; destino del rechazo; y precio de la energía en el emplazamiento.
Con eso se calcula el coste del metro cúbico por cada vía y se compara sobre la misma base, incluyendo el valor de la garantía de suministro.
Puede consultar nuestras soluciones de desalación y de reutilización, o escribirnos con los datos de su consumo y su emplazamiento.


