Un centro comercial reúne actividades muy distintas bajo la misma cubierta: supermercado, restauración, oficinas, clínicas, gimnasios, tiendas. Cada una tiene su propio perfil de consumo, y por eso las medidas de ahorro no se aplican igual en todas.
Aun así, el consumo se concentra en tres frentes comunes.
1. Iluminación
Es la partida con actuación más directa, sobre todo en zonas comunes con muchas horas de encendido.
- Sustitución por LED. Un equipo LED da el mismo nivel de iluminación que un fluorescente de aproximadamente el doble de potencia, con una vida útil bastante mayor. En zonas con horario amplio, el retorno se cuenta en meses.
- Ajuste del nivel de iluminación. Es habitual encontrar zonas iluminadas por encima de lo que necesitan. Una medición de niveles permite retirar luminarias sobrantes en lugar de sustituirlas.
- Aprovechamiento de la luz natural. En galerías con lucernarios o fachada acristalada, la regulación por aporte de luz natural reduce el consumo sin que el usuario lo perciba.
- Sectorización del encendido. Circuitos independientes por zona para no iluminar áreas cerradas o sin actividad.
- Detección de presencia en aseos, almacenes, pasillos de servicio y escaleras.
- Iluminación exterior. El alumbrado de aparcamiento y perimetral es un buen candidato para alimentación fotovoltaica, por horario y por ubicación.
2. Producción de calor
El calor se emplea en agua caliente sanitaria, en climatización y en los equipos de restauración: hornos, freidoras, calderas, generadores de vapor. Las actuaciones habituales:
- Sustituir la producción de agua caliente por resistencia eléctrica por bomba de calor o por apoyo solar térmico, cuando el consumo lo justifica.
- Apagar los equipos de cocina fuera de servicio, con control por franja horaria en lugar de dejarlo a criterio del operador.
- Revisar los termostatos y las consignas de los equipos de calor: un termostato averiado no da aviso, simplemente consume.
- Aislar los circuitos y depósitos de agua caliente, que es una pérdida continua y poco visible.
3. Climatización y ventilación
Es la partida mayor en la mayoría de centros comerciales, y donde los ajustes de operación dan más resultado que las inversiones:
- Consignas y control de temperatura, con banda muerta entre calefacción y refrigeración para que los dos modos no trabajen en contra.
- Free cooling cuando las condiciones exteriores lo permiten, en lugar de refrigerar mecánicamente.
- Mantenimiento de filtros y baterías. Un equipo sucio consume más para dar el mismo resultado, y la degradación es progresiva.
- Frío comercial: mantener las cámaras con la carga adecuada, revisar juntas y cierres, situar los compresores cerca de las cámaras para reducir la longitud de las líneas y sustituir la iluminación interior de vitrinas por LED, que además aporta menos calor a la cámara.
- Recuperación de calor de los equipos de frío para producción de agua caliente sanitaria.
Por dónde empezar
Con la medición. En un edificio con múltiples actividades y titulares distintos, la factura global no dice quién consume qué. La subcontaje por zona y por uso es lo que permite priorizar y, además, repartir los costes con criterio.
Sobre esos datos se decide el orden: primero lo que no cuesta, después lo que se amortiza rápido y, con esa base, la generación propia.
Puede consultar nuestros servicios de eficiencia energética o escribirnos.


