La mayor parte del agua del planeta es agua de mar, y por tanto no utilizable directamente para consumo ni para la mayoría de procesos industriales. La desalación es la vía técnica para incorporar ese recurso al abastecimiento, y en las últimas décadas ha pasado de ser una solución excepcional a formar parte de la planificación hídrica en zonas costeras con recursos limitados.
Qué es la desalación
Es el conjunto de procesos que reducen la salinidad del agua de mar o del agua salobre hasta hacerla apta para el uso previsto, sea consumo humano, riego o proceso industrial.
Las tecnologías disponibles son varias:
- Ósmosis inversa (OI), que separa las sales mediante una membrana semipermeable a presión. Es hoy la tecnología dominante en instalaciones nuevas.
- Destilación multiefecto (MED) y evaporación súbita multietapa (MSF), procesos térmicos que evaporan y condensan el agua.
- Electrodiálisis reversible (EDR), que separa los iones mediante un campo eléctrico y membranas selectivas. Adecuada sobre todo para agua salobre.
- Destilación por membrana (MD) y desalación por adsorción (AD), procesos que aprovechan calor a baja temperatura y que resultan interesantes cuando hay calor residual disponible.
La elección depende de la salinidad del agua de captación, del caudal, del uso final y, sobre todo, de qué fuente de energía está disponible en el emplazamiento.
Qué aporta a un sistema de abastecimiento
Independencia de la pluviometría
Es la aportación principal. Un recurso convencional —embalse, acuífero, río— depende de las precipitaciones y de la recarga. Una desaladora produce el mismo caudal en un año seco que en uno húmedo.
Esa característica es la que la convierte en una fuente complementaria útil: no sustituye a los recursos convencionales, sino que aporta garantía cuando estos fallan.
Alivio de la presión sobre los acuíferos
En zonas costeras, la sobreexplotación de acuíferos provoca intrusión salina, un proceso difícil de revertir. Sustituir parte de esa extracción por agua desalada reduce la presión sobre el acuífero y permite su recuperación.
Suministro para actividad industrial
Una instalación industrial en zona costera con recursos limitados puede resolver su suministro sin competir con el abastecimiento urbano ni con el regadío.
Los condicionantes
Conviene no presentarla como una solución sin contrapartidas:
- Consumo energético. Es la partida principal del coste de explotación. Los sistemas de recuperación de energía y la integración de generación renovable han reducido de forma importante el consumo específico, pero sigue siendo el factor determinante.
- Gestión del rechazo. La salmuera concentrada requiere un punto de vertido dimensionado y autorizado, con dilución adecuada para limitar el efecto sobre el ecosistema receptor.
- Inversión y plazo en instalaciones de gran capacidad, frente a los equipos compactos que cubren demandas menores en plazos cortos.
Cómo se plantea un proyecto
El punto de partida es siempre el mismo: análisis del agua de captación, caudal necesario, uso previsto del agua producida y energía disponible en el emplazamiento. Sobre esos cuatro datos se elige la tecnología, se dimensiona el pretratamiento y se calcula el coste por metro cúbico con el que se toma la decisión.
Puede consultar nuestras soluciones de desalación, escribirnos o llamarnos al +34 910 577 254.


