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Siete formas de mejorar el rendimiento de una instalación fotovoltaica

Qué decisiones antes del montaje y qué prácticas después determinan cuánta energía produce realmente una instalación fotovoltaica.
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Siete formas de mejorar el rendimiento de una instalación fotovoltaica

Una instalación fotovoltaica produce menos de lo previsto por motivos que casi siempre son identificables: una elección de módulo, un montaje mal resuelto, una sombra que nadie ha revisado o una limpieza aplazada. Estas son las siete decisiones que más influyen.

Qué es el rendimiento de un módulo

Solo una parte de la radiación que llega al módulo se convierte en electricidad. El rendimiento es esa proporción, y en los módulos de silicio comerciales se sitúa en el entorno del 20-22% en condiciones de ensayo.

Ese valor de catálogo se obtiene en condiciones normalizadas. El rendimiento real depende de la temperatura de trabajo, de la orientación e inclinación, de las sombras y del estado de la instalación. Sobre todos esos factores se puede actuar.

Antes del montaje

1. La calidad del módulo

Es habitual elegir por precio y encontrarse con módulos de celda de menor calidad. El tipo de celda determina la producción por metro cuadrado de cubierta, que es el recurso limitado en una instalación industrial.

Los módulos monocristalinos producen más por unidad de superficie que los policristalinos. Los bifaciales aprovechan además la radiación reflejada en la cara posterior, con ventaja en cubiertas claras o montaje sobre suelo.

2. La tecnología del módulo

Algunas soluciones que han pasado del laboratorio al catálogo:

  • Celda partida (half-cut). Reduce las pérdidas por corriente y mejora el comportamiento frente a sombreados parciales.
  • Multibusbar. Más conductores de recogida, con menores pérdidas resistivas.
  • PERC. Capa pasivada en la cara posterior que aumenta el aprovechamiento de la radiación.
  • Cubierta fotovoltaica integrada. El módulo sustituye al material de cubierta, aprovechando toda la superficie disponible.

3. El montaje

Se dedica bastante más atención a elegir el módulo que a elegir quién lo instala, y el montaje pesa igual o más en el resultado.

Un montaje correcto resuelve la orientación e inclinación adecuadas al emplazamiento, el dimensionado del cableado para limitar las pérdidas en continua, la ausencia de sombras sobre los strings y la comprobación previa del estado y la capacidad portante de la cubierta.

4. La ventilación de los módulos

El rendimiento de una celda fotovoltaica disminuye al aumentar su temperatura. En montajes sobre cubierta metálica, dejar una cámara de aire entre el módulo y la chapa permite la circulación por debajo y evita que el conjunto se caliente en exceso.

Es un detalle de montaje de coste nulo con efecto medible en la producción de verano.

Después del montaje

5. La limpieza

La suciedad acumulada —polvo, restos orgánicos, deposiciones de aves— reduce la producción de forma progresiva y poco perceptible. Conviene una limpieza periódica, con una frecuencia ajustada al entorno: una instalación junto a una vía sin asfaltar o en zona agrícola necesita más atención que una en entorno urbano.

La limpieza debe hacerse con el módulo frío, a primera o última hora. Aplicar agua fría sobre un módulo caliente puede provocar microfisuras.

6. Las sombras

Una sombra parcial sobre un módulo afecta a la producción de todo el string, no solo del módulo sombreado. Conviene revisar periódicamente el entorno: vegetación crecida, nuevas instalaciones en cubierta, elementos añadidos en edificios contiguos.

En emplazamientos con sombreado inevitable, los optimizadores de potencia por módulo limitan el efecto sobre el resto del string.

7. La revisión periódica

Una revisión programada comprueba el estado de módulos, conexiones, protecciones e inversores, y compara la producción real con la esperada para esa época del año.

Esa comparación es lo que detecta una desviación —un string desconectado, un inversor trabajando con limitación, un módulo degradado— antes de que se acumule durante meses. Sin monitorización, la pérdida solo se nota cuando ya es grande.

En resumen

La producción de una instalación fotovoltaica se decide en el proyecto y el montaje, y se conserva con mantenimiento y seguimiento. Ninguna de las dos partes compensa la ausencia de la otra.

Puede consultar nuestras instalaciones fotovoltaicas industriales o escribirnos.

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